jueves, 26 de abril de 2012

Día de Trabajo para EL Señor






Este año nos hemos propuesto agradar a Dios de distintas maneras y se han planteado diferentes Proyectos de Servicio y uno de esos proyectos es la participación en Brigadas de Limpieza y Mantenimiento de nuestros templos.
El próximo martes 1ro. de mayo tendremos la primera oportunidad del año de ser bendecidos a través de estos operativos de limpieza y mantenimiento, celebrando el "Día del Trabajador" con un "Día de Trabajo para El Señor".
Se realizarán distintas obras , entre las que se destacan:
  • Pintura de las diferentes ambientes
  • Reparación y acondicionamiento de instalaciones eléctricas
  • Mejoras y trabajos de jardinería en los frentes de ambos templos
  • Limpieza en general.
  • entre otras...
Las actividades comienzan a partir de las 9:00 hs. , compartiremos unos choripanes al medio día para retomar las tareas hasta aproximandamente las 19:00hs.

Los esperamos!, Dios les bendice.


Cómo ser feliz en el trabajo

“EL SEÑOR ENVIARÁ SU BENDICIÓN... SOBRE TODO AQUELLO EN QUE PONGAS TU MANO...” (Deuteronomio 28:8)


La felicidad implica que te sientas bien acerca de ti mismo en medio de tus relaciones y tus logros. Cuando tus dones y habilidades alcancen su pleno desarrollo y sean utilizados a través del trabajo de toda una vida, crecerás en confianza y en poder. Aquí tienes siete claves para que seas feliz en tu empleo:

  • Ve el trabajo como un regalo del Señor y no como un castigo:
  •  “...a todo hombre a quien Dios da bienes y riquezas, le da también facultad para que coma de ellas, tome su parte y goce de su trabajo. Esto es don de Dios” (Eclesiastés 5:19);
  • Reconoce a Dios como tu verdadero jefe:
  •  “Servid de buena voluntad, como al Señor y no a los hombres, sabiendo que el bien que cada uno haga, ése recibirá del Señor” (Efesios 6:7-8);
  • Dedícate a la tarea que sea compatible con tus dones:
  • “Si alguno... ministra, ministre conforme al poder que Dios da, para que en todo Dios sea glorificado...” (1 Pedro 4:11);
  • Aprende lo que puedas acerca de tus tareas:
  •  “El sabio... escucha y aumenta su saber, y el inteligente adquiere capacidad...” (Proverbios 1:5);
  • Aprovecha la crítica para tu ventaja.
  •  De hecho, haz que te sirva para algo, pidiendo sugerencias y corrección: “Pobreza y vergüenza tendrá el que menosprecia el consejo, pero el que acepta la corrección recibirá honra” (Proverbios 13:18);
  • Haz más que lo que esperan de ti:
  •  “...a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, ve con él dos” (Mateo 5:41). Pertenece al “club” de los que van la “milla extra”;
  • Haz que Jesús sea tu “socio de trabajo”.
  •  Sigue estando consciente de la presencia de Cristo durante todo el día mientras realices fielmente tus obligaciones (lee Hebreos 12:2): “Tú guardarás en completa paz a aquél cuyo pensamiento en Ti persevera, porque en Ti ha confiado” (Isaías 26:3).

El trabajo es un acto de Adoración

Cuando pensamos en el trabajo, pensamos en cómo éste suple nuestras necesidades materiales ya sean personales o de otros, pero nunca pensamos que el trabajo sea algo espiritual. Es decir, algo que tenga que ver con la gloria de Dios, que sea un acto de adoración.
En Colosenses 3:22-24, el Señor nos dice a los que trabajamos que debemos hacerlo para agradarle y no para agradar a los hombres (v.22). Que debemos trabajar como para el Señor y no sólo para los hombres (v.23) y que cuando trabajamos estamos sirviendo a Cristo (v.24).
¿Te das cuenta que esta perspectiva puede revolucionar tu vida laboral? Esta perspectiva te dice que no trabajes por la quincena, sino para honrar a Dios. Que no trabajes para tener contento al jefe, sino para agradar a Dios. Que cuando haces un trabajo para la compañía donde laboras estás trabajando para Cristo. No importa cual sea tu ocupación (lícita, por supuesto), si cambias tuberías o reparas computadoras, si cambias pañales o vendes artículos, si enseñas a niños o recoges basura, si diriges al personal de una empresa o lavas y planchas, cuando trabajas puedes glorificar a Dios con lo que haces.
Más allá del salario, de lo popular de tu trabajo, de lo monótono y cansado que pueda ser, recuerda: Eres siervo de Cristo. Estás adorando a Dios al trabajar. 

miércoles, 11 de abril de 2012

Invitación especial


El año 2012 será para el Centro Familiar Cristiano y sus miembros un año donde Agrademos a Dios. Al finalizar el mismo habremos sido guiados a practicar diferentes acciones con las cuales pretendemos intencionalmente “agradar a Dios”.

Uno de los temas importantes en la vida cristiana es lo que llamamos Administración de Vida o Mayordomía.

En pocos días comenzaremos una serie de 6 semanas que serán un tiempo de reflexión en nuestros Grupos Pequeños acerca de este tema tan importante, no solamente para nuestra Iglesia, sino también para nuestra vida y familia.

Te aliento a que te animes a formar parte de un Grupo Pequeño, sin duda esta será una experiencia de Crecimiento Personal que no olvidarás y será de bendición para nuestra iglesia y para tu vida.

Te espero en uno de nuestros Grupos Pequeños.

Pastor Jorge

martes, 3 de abril de 2012

Información para líderes de Grupos Pequeños


Queridos líderes, dada las dificultades de salud por la que pasó nuestra pastora, el material que estaba preparando nuestro pastor para iniciar la semana próxima estará disponible recién para esta semana.

El próximo martes 10 a las 20:30hs. tendremos una reunión cuyo objetivo principal será el de distribuir el material , en estos días les informo cuanto sería el valor del cuadernillo para el participante, rondaría en los $10, sería conveniente que aquellos que ya saben la cantidad que van a necesitar vayan encargando las copias.

Estaremos hablando sobre ciertos tips de ayuda para líderes de grupos pequeños como por ejemplo:

  • ¿cómo prepararme para una reunión de GP?
  • ¿cómo orar por los demás?
  • ¿cómo lograr que todos participen?
  • ¿cómo edificar las relaciones?..etc.

El objetivo de trabajar estos tips todos juntos es que seamos enriquecidos y capacitados con las experiencias de todos y cada uno de los miembros del equipo de líderes, así como también motivar a aquellos nuevos líderes de GP en este precioso camino que han decidido emprender.
Les sugerimos que lleven por escrito las preguntas o sugerencias que tengan.

Dios les bendice!

lunes, 26 de marzo de 2012

Perspectiva Cristiana de la Siembra y la Cosecha


El maravilloso proceso que va desde la siembra de una simple semilla hasta la cosecha de un fruto es incorporado temprano en nuestras vidas durante la escuela primaria con la tarea del famoso germinador (un poroto o una semilla de maíz puesta en recipiente con papel secante y humedecida periódicamente). Aunque cotidiano y aparentemente simple, el proceso encierra complicados mecanismos de la creación que la ciencia ha revelado con un detalle extraordinario.

En la Biblia, tanto en el antiguo como en el nuevo testamento, existen numerosas referencias a esta relación entre siembra y cosecha, que permitieron a reyes, profetas y hasta el propio Jesús, enseñar cómo esta ley natural tiene un tremendo impacto en el mundo espiritual.

En nuestra serie de Grupos Pequeños hemos visto varios aspectos de la siembra y la cosecha.
Entre otros:
 i) el requisito de que la semilla debe ser sembrada,
 ii) el inevitable proceso de “muerte” de la semilla para convertirse en planta,
iii) la vinculación entre la especie que se siembra y el fruto a cosecha y,
 iv) la cantidad de semilla a sembrar.
Todos ellos nos han ayudado a un mejor entendimiento de esta ley.

Sin embargo, creo que es oportuno estar atento a interpretaciones erróneas o simplificaciones peligrosas que no ayudan a mejorar nuestra vida espiritual y, en el peor de los casos, nos frustran y nos hacen retroceder en términos de nuestra relación con Dios.
Uno de estos desvíos está relacionado con el concepto de “prosperidad” que en muchas oportunidades escuchamos por radio o TV y que, lamentablemente, ha encontrado seguidores que ingenuamente caen en la trampa el enemigo.

La estrategia satánica que subyace en aquel mensaje se basa en dos falacias.

La primera es presentar al cristiano en un rol de receptor permanente de todos los beneficios materiales que el sistema que gobierna el mundo propone. Así, nos ponemos en el centro de todo circunstancia y todo debe girar alrededor nuestro para satisfacer no solo las necesidades básicas (lo cual sería correcto) sino nuestros deseos, lujos, y extravagancias que en forma engañosa los medios de comunicación nos presentan como “necesidades para lograr la felicidad”. Esto exacerba nuestro egoísmo e “hiere de muerte” la solidaridad y el servicio al prójimo, una clara orden de nuestro Señor que debería regir nuestras relaciones. El verdadero centro debería ser Cristo y nosotros una herramienta del Señor en este mundo para cubrir las necesidades reales de nuestro prójimo.

La segunda falacia, es lo que yo llamaría la lógica del casino, cuando más “apuesto” más “obtengo”. La Biblia no habla de esto, sino que habla de dar conforme a lo recibido (i.e., diezmos) y con agradecimiento (i.e., ofrendas). Así, el enemigo nos entretiene en la búsqueda de una satisfacción que nunca llega y a su vez cancela o limita drásticamente nuestro crecimiento espiritual.

Cuando la palabra dice “buscad primero el reino de Dios y todo lo demás será añadido” nos esta mostrando la estrategia que Dios nos Propone para alcanzar el éxito en términos cristianos: ejecutar fielmente Su plan para nuestra vida.

Inevitablemente, la ley de siembra y cosecha funciona para el cristiano, pero funciona en el marco de una búsqueda permanente del carácter de Cristo en nuestra vida y anhelo de los dones que El tienes disponible para cada uno de nosotros.

En síntesis, caminar con Dios es la mejor aventura que un ser humano puede experimentar, una aventura en donde la ley de siembra y cosecha se cumple en forma permanente.

Sin embargo, debemos conocer tanto los beneficios como los costos de nuestra relación espiritual con Nuestro Dios.

Un buen comienzo es:
 i) reconocer lo que El ya nos ha permitido cosechar y,
ii) buscar Su instrucción y guía para identificar la verdadera semilla a sembrar. 

Con El en el control de nuestras vidas, todo lo que ocurre entre la siembra y la cosecha, el proceso completo, es al fin y al cabo el transcurso de la vida cristiana.

Dios los bendiga.
Oscar Valentinuz

Fuente: Anuario CFC 2009 - El Año de la Excelencia 

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