domingo, 4 de octubre de 2009

Evangelismo Moderno - Ministerio de Teatro


Sabemos que nuestro Padre obra de formas que no entendemos y dentro de las distintas formas de evangelismo moderno nos encontramos con grupos de jóvenes que son motivados por el Espíritu y con sus ideas frescas e innovadoras llegan a muchos lugares con el mensaje de paz y salvación de la Palabra de Dios, y esta es la misión del grupo de Teatro que trabaja montando obras con un mensaje claro que vincula el mensaje evangelístico con temas actuales como las adicciones, la bulimia, las problemáticas de grupos, la vanidad, etc ,su primera presentación fué en la escuela Normal como un proyecto escolar y a partir de allí han seguido trabajando como una manera de llegar a los jóvenes y adolescentes obteniendo un Reconocimiento a la Labor desempeñada por su presentación en la escuela Luterana y la escuela Hernandarias.
El grupo está formado por Agustina, Jaqui, Débora, Jorge, Marcos, Sofía, Florencia, Belén, Emanuel y Fanny en el grupo de actores, Sebastián en el apoyo multimedia ...entre otros.

Invitación
El grupo de teatro invita a sumarse a todos los jóvenes y adolescentes interesados en participar en este ministerio. Los ensayos se llevan a cabo los días viernes a las 16.00 hs. en el Salón de Calle Echagüe.

lunes, 24 de agosto de 2009

DEVOCIONAL Día 50

“Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada”. Santiago 1:5


Vivimos en la Era de la Información. Los avances en las ciencias físicas, medicina, ciencias naturales, negocios y en la tecnología de la información, nos han dado enormes riquezas en información. Aun la velocidad de nuestro acceso a ella ha incrementado dramáticamente. Los eventos que ocurren en la otra mitad del mundo vienen a nosotros por la radio o la televisión en cuestión de segundos. Las computadoras nos permiten almacenar bibliotecas enteras en un CD del tamaño de un pequeño pastelito. El Internet nos permite tener acceso a información que nunca antes estaba disponible en los hogares, ni en la oficina y a velocidades que no eran concebidas ni cinco años atrás.
El resultado ha sido un crecimiento en la información sin precedentes disponible a nosotros. ¿Ha traído grandes cambios este incremento en la información? ¡Sí!. También ha traído un incremento en la ansiedad y frustración. No pasa un día sin que experimente confusión a pesar de toda la información disponible para mí. ¿Por qué esto?
Una pregunta que formularía acerca de la era de información es: ¿Ha habido un incremento igual en la sabiduría? ¿Habremos visto un igual incremento en nuestra habilidad para usar toda esta información? La respuesta a estas dos preguntas es: ¡No! La información y su acceso a ella no necesariamente nos hacen más sabios porque no es sólo el conocimiento lo que hace sabio a un hombre o a una mujer. La sabiduría es más que esto. La sabiduría es la visión de qué hacer, con toda esa información. Es la habilidad para sortear toda la información que se ha reunido y usarla con sabiduría y eficiencia.

Lo emocionante es que la verdadera sabiduría está disponible a todos nosotros. Dios libremente le da sabiduría a los que la buscan. ¿Has tomado la iniciativa para pedirle a Dios sabiduría? Hay un par de maneras en que podemos hacer esto diariamente. Nuestro tiempo a solas con Dios es importante. La palabra de Dios es una tremenda fuente de sabiduría. Al leer la palabra de Dios, estoy expuesto a recibir principios eternos para vivir hábilmente. La oración es otra fuente de sabiduría. Mientras comparto con Dios los retos que enfrento diariamente y pido sabiduría, Dios me guía.

domingo, 23 de agosto de 2009

DEVOCIONAL Día 49

“Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada”. Santiago 1:5


Vivimos en la Era de la Información. Los avances en las ciencias físicas, medicina, ciencias naturales, negocios y en la tecnología de la información, nos han dado enormes riquezas en información. Aun la velocidad de nuestro acceso a ella ha incrementado dramáticamente. Los eventos que ocurren en la otra mitad del mundo vienen a nosotros por la radio o la televisión en cuestión de segundos. Las computadoras nos permiten almacenar bibliotecas enteras en un CD del tamaño de un pequeño pastelito. El Internet nos permite tener acceso a información que nunca antes estaba disponible en los hogares, ni en la oficina y a velocidades que no eran concebidas ni cinco años atrás.
El resultado ha sido un crecimiento en la información sin precedentes disponible a nosotros. ¿Ha traído grandes cambios este incremento en la información? ¡Sí!. También ha traído un incremento en la ansiedad y frustración. No pasa un día sin que experimente confusión a pesar de toda la información disponible para mí. ¿Por qué esto?
Una pregunta que formularía acerca de la era de información es: ¿Ha habido un incremento igual en la sabiduría? ¿Habremos visto un igual incremento en nuestra habilidad para usar toda esta información? La respuesta a estas dos preguntas es: ¡No! La información y su acceso a ella no necesariamente nos hacen más sabios porque no es sólo el conocimiento lo que hace sabio a un hombre o a una mujer. La sabiduría es más que esto. La sabiduría es la visión de qué hacer, con toda esa información. Es la habilidad para sortear toda la información que se ha reunido y usarla con sabiduría y eficiencia.

Lo emocionante es que la verdadera sabiduría está disponible a todos nosotros. Dios libremente le da sabiduría a los que la buscan. ¿Has tomado la iniciativa para pedirle a Dios sabiduría? Hay un par de maneras en que podemos hacer esto diariamente. Nuestro tiempo a solas con Dios es importante. La palabra de Dios es una tremenda fuente de sabiduría. Al leer la palabra de Dios, estoy expuesto a recibir principios eternos para vivir hábilmente. La oración es otra fuente de sabiduría. Mientras comparto con Dios los retos que enfrento diariamente y pido sabiduría, Dios me guía.

sábado, 22 de agosto de 2009

DEVOCIONAL Día 48

“Así que arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio…”
Hechos 3:19 (RV)



Es fácil perderse la belleza del final de esta promesa porque no podemos asimilar el cuadro negativo de la primera palabra de la promesa. “Arrepentíos”. La palabra nos trae a memoria imágenes de un predicador sudando fuego y golpeando sobre el púlpito y escupiéndole a la gente de la primera fila mientras grita “Arrepentíos”. (Bueno, tal vez no debí incluir la parte de la escupida, pero en eso estabas pensando, ¿cierto?) Esto trae a nuestra memoria el final del mundo de acuerdo a un profeta loco con pelo largo, barba y una túnica, sosteniendo un letrero en la esquina de una calle concurrida con una palabra escrita en tinta roja que aun gotea, “¡Arrepentíos!”.

Tengo la convicción de que Satanás está llevando a cabo una campaña con esta palabra. La verdad es, que la palabra arrepentimiento es una de las más bellas en el idioma inglés. Significa, “dar la espalda”, “empezar de nuevo”, “hacer vuelta en “u” con tu vida” Mas que dar una vuelta de hoja, el arrepentirse significa que giras a otro lado y empiezas una nueva vida. ¿Quién no quisiera esto?

Una vez tú veas lo que esta palabra realmente significa, el gozo de esta promesa empieza a brillar. Dios te puede dar el poder para cambiar, para dar un giro de 180 grados. ¡Las cosas no tienen por qué permanecer en su estado actual! No importa lo que haya hecho ni cuán malas estén las cosas. Él me está llamando para que regrese a Él. Y cuando lo haga, me dará tiempos de refrigerio. Es como un tiempo de primavera en el alma. Tus circunstancias pueden no cambiar, tus luchas pueden continuar como están, pero ¡TÚ habrás cambiado! Y esto cambia todas las cosas.

#GqsE

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