jueves, 7 de febrero de 2013

21 Días de Ayuno y Oración - Día 4


Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua; y he aquí los cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él. Y hubo una voz de los cielos, que decía: Éste es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia. (SAN MATEO 3:16, 17 RVR60)

La experiencia que tuvo Jesús en el momento de su bautismo nos muestra lo que ocurre en lo espiritual cuando damos pasos de obediencia a la voluntad del Padre.
Si por un momento nuestros ojos pudieran ver de manera clara lo que ocurre a nuestro alrededor nos sorprenderíamos: hay todo un mundo espiritual del que la Biblia nos habla constantemente. La Palabra de Dios nos enseña a desarrollar un estilo de vida en el que comprendamos lo que vemos y lo que no vemos: “porque las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas”.
No siempre podremos ver lo que a nuestros ojos es invisible, porque hemos sido llamados a vivir por fe y no por vista, pero podemos pedir revelación a Dios y creer a lo que nos enseña su Palabra. En su bautismo, Jesús nos dio ejemplo para que entendamos que en la obediencia al Padre hay bendición integral para nuestra vida: “es necesario que cumpla toda justicia” le dijo a quien lo iba a bautizar. Hacer lo correcto tiene recompensa.
Cada vez que obedecemos a Dios, ocurre algo similar a lo que Jesús pudo ver y oír ese día: los cielos son abiertos, como sinónimo de bendición y manifestación de Dios sobre nosotros y nuestra identidad es afirmada. ¡Tenemos un Padre que nos ama!
Determínate a obedecer a Dios cada día. Tus oraciones tienen el poder de obrar en lo espiritual y de transformar lo que vemos a nuestro alrededor.

Aplicación Práctica


  1. Toma la decisión de obedecer a Dios en todos tus caminos.
  2. Avanza hoy en un paso específico de obediencia a la voluntad de Dios para tu vida: puede ser un cambio personal o acciones de servicio, pero siempre será un paso de fe que abrirá los cielos sobre tu vida. ¡El te ama y se complace en vos!
  3. Ora con toda fe por milagros específicos: la oración es la puerta para que lo espiritual transforme lo que vemos hoy en algo distinto que de gloria a Dios. 
¡Sigamos orando!

miércoles, 6 de febrero de 2013

21 Días de Ayuno y Oración - Día 3

Imagen:Videocdm

La comunión con Dios produce confianza y nos da revelación de que nadie es más poderoso que nuestro Padre. 

“Y entrando él en la barca, sus discípulos le siguieron. Y he aquí que se levantó en el mar una tempestad tan grande que las olas cubrían la barca; pero él dormía. Y vinieron sus discípulos y le despertaron, diciendo: ¡Señor, sálvanos, que perecemos! Él les dijo: ¿Por qué teméis, hombres de poca fe? Entonces, levantándose, reprendió a los vientos y al mar; y se hizo grande bonanza. Y los hombres se maravillaron, diciendo: ¿Qué hombre es éste, que aun los vientos y el mar le obedecen?
Cuando llegó a la otra orilla, a la tierra de los gadarenos, vinieron a su encuentro dos endemoniados que salían de los sepulcros, feroces en gran manera, tanto que nadie podía pasar por aquel camino.” MATEO 8:23-28 RVR60)


Muchas veces los cielos se cierran en nuestra vida por una gran oposición a que avancemos en lo que Dios tiene para nosotros. Y nos preguntamos qué hicimos mal sin entender lo que está ocurriendo realmente.
Del otro lado de la orilla a Jesús lo esperaban personas que estaban oprimidas por Satanás y sus demonios. El enemigo quería impedir por todos los medios que llegara libertad a esas vidas y una transformación a aquella región. Así que en pleno viaje fue desatada una tormenta tan fuerte que hasta los discípulos, acostumbrados a navegar, temían por su vida.
La oposición a los planes de Dios para nuestra vida es una realidad: en diferentes momentos pueden levantarse tormentas que buscan amedrentarnos y llenarnos de temor. Pero Jesús nos mostró cómo proceder cuando se desatan estas tormentas en nuestra contra o en contra de la Iglesia.
En primer lugar el Señor nos enseña que Dios es más poderoso que cualquier tormenta. ¡Esto nos libera de una visión trágica de la vida!
La comunión con Dios produce confianza y nos da revelación de que nadie es más poderoso que nuestro Padre.
Por eso Jesús podía dormir en paz durante la tormenta. Esa paz interior terminó influyendo sobre su alrededor trayendo paz a lo que lo rodeaba. La fe en nuestro corazón tiene el poder de transformar el ambiente que nos rodea. ¡Jesucristo nos invita a vivir en esta vida de fe que brota de nuestro corazón y se derrama en otros!
En segundo lugar, el Señor reprendió al mar y a la tormenta. ¡Debemos levantarnos en autoridad y reprender toda obra del diablo que viene contra nosotros! Para esto necesitamos utilizar nuestra fe y entender la autoridad que hay en nuestras palabras y oraciones. No desmayes hasta ver la calma total para seguir avanzando hacia la otra orilla: Dios tiene planes para vos y quiere utilizarte para bendición de muchos.

Aplicación Práctica


  1. Pídele a Dios revelación de su gran poder y autoridad: ¡Él es más grande que cualquier tormenta!
  2. Reprende durante estos 21 días cualquier oposición a tu propósito o a tus oraciones. Ora por alguien cercano que necesita fe y libertad.
  3. Declaremos cielos abiertos sobre la Iglesia, nada impedirá que realicemos la obra de libertad y sanidad a la que Dios nos ha llamado.


21 Días de Ayuno y Oración - La Importancia del Ayuno


LA IMPORTANCIA DEL AYUNO

Con frecuencia, la Biblia dice que el pueblo de Dios ayunó inmediatamente antes de una gran victoria, milagro o de recibir respuesta a una oración.   ¡El ayuno los preparó para una bendición!
Moisés ayunó antes de recibir los Diez Mandamientos.

“Y Moisés se quedó en el monte, con el Señor, cuarenta días y cuarenta noches, sin comer ni beber nada.  Allí, en las tablas, escribió los términos del pacto, es decir, los diez mandamientos”. Éxodo 34:28 (NVI)

Los israelitas ayunaron antes de una victoria milagrosa.

“Y alguien fue a informarle: «Del otro lado del Mar Muerto y de Edom viene contra ti una gran multitud.  Ahora están en Jazezón Tamar, es decir, en Engad».  Atemorizado, Josafat decidió consultar al Señor y proclamó un ayuno en todo Judá”. 2 Crónicas 20:2-3 (NVI)

Daniel ayunó a fin de recibir la guía de Dios.

“Volví mi rostro a Dios, el Señor, buscándolo en oración y ruego, en ayuno, ropas ásperas y ceniza”.    Daniel 9:3
“Aún estaba hablando en oración, cuando el varón Gabriel, a quien había visto en la visión, al principio, volando con presteza vino a mí como a la hora del sacrificio de la tarde.  Me hizo entender, y habló conmigo diciendo: "Daniel, ahora he salido para darte sabiduría y entendimiento”. Daniel 9:21-22

Nehemías ayunó antes de comenzar un proyecto importante de reconstrucción.

“Al escuchar esto, me senté a llorar; hice duelo por algunos días, ayuné y oré al Dios del cielo ”.Nehemías 1:4  (NVI)

Jesús ayunó cuando venció la tentación.

“Allí estuvo cuarenta días y fue tentado por el diablo.  No comió nada durante esos días, pasados los cuales tuvo hambre”. Lucas 4:2 (NVI)

Los primeros cristianos ayunaban cuando debían tomar decisiones.

“Mientras ayunaban y participaban en el culto al Señor, el Espíritu Santo dijo: ‘Apártenme ahora a Bernabé y a Saulo para el trabajo al que los he llamado’.  Así que después de ayunar, orar e imponerles las manos, los despidieron”.
Hechos 13:2-3 (NVI)

DOS ADVERTENCIAS

1. Recuerda que ayunar no es un medio para “ganar” una respuesta a una oración. No podemos chantajear a Dios mediante esfuerzos humanos. Dios quiere responder nuestras oraciones y lo hace por gracia. Ayunar, simplemente, nos prepara para la respuesta de Dios.

2. Ayuna solo si tu salud te lo permite en ese momento. Si sólo eres capaz de hacer un ayuno parcial, hazlo en fe y Dios honrará tus intenciones.


21 Días de Ayuno y Oración


21 Días de Ayuno y Oración - ¿Por Que Ayunar?

¿POR QUÉ AYUNAR?

Hay muy buenas razones para ayunar, e incluso beneficios para la salud. Sin embargo, haremos nuestros 21 DIAS DE AYUNO UNIDOS pensando en todo lo que tenemos por delante y las sintetizamos en tres razones principales:

1. El ayuno te da más tiempo para orar. Puedes usar el tiempo que normalmente destinas a comer, para orar por lo que Dios quiere hacer entre nosotros durante este tiempo. En la Biblia el ayuno siempre está conectado con la oración.

“Mientras ayunaban y participaban en el culto al Señor, el Espíritu Santo dijo: ‘Apártenme ahora a Bernabé y a Saulo para el trabajo al que los he llamado’.  Así que después de ayunar, orar e imponerles las manos, los despidieron”.
Hechos 13:2-3 (NVI)

2. El ayuno demuestra la profundidad de tu deseo cuando oras por  algo.  Muestra que valoras lo suficiente tu pedido de oración, como para pagar un precio personal. Dios honra los deseos profundos y las oraciones de fe.

“Entréguense al ayuno, convoquen a una asamblea solemne. Reúnan a los ancianos del pueblo en la casa del Señor su Dios; reúnan a todos los habitantes del país, y clamen al Señor.       Joel 1:14
“Ahora bien”, afirma el Señor, “vuélvanse a mí de todo corazón, con ayuno, llantos y lamentos”. Joel 2:12 

3. El ayuno libera el poder sobrenatural de Dios. Es una herramienta que podemos usar cuando hay oposición a la voluntad de Dios.  Nada hace que Satanás se goce más que cuando se produce entre nosotros división, desaliento, derrota, depresión y duda.  ¡La oración y el ayuno, unidos, siempre han sido usados por Dios para ganar batallas decisivas contra el enemigo!

Así que ayunamos y oramos a nuestro Dios pidiéndole su protección,  y Él nos escuchó”. Esdras 8:23 (NVI)

“El ayuno que he escogido, ¿no es más bien romper las cadenas de injusticia y desatar las correas del yugo,  poner en libertad a los oprimidos y romper toda atadura?”            Isaías 58:6 (NVI)

21 Días de Ayuno y Oración



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