“Porque de tal manera amó Dios al mundo que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él crea no se pierda mas tenga vida eterna.”
Juan 3:16 (RV)
¿Tienes tú algún regalo guardado en tu hogar? Tú sabes la clase de regalos de los que hablo. Cuando abriste uno de ellos pudiste haber pensado, “Exactamente lo que necesitaba.” Sin embargo no encontrase dónde guardarlo o no supiste exactamente cómo funcionaba. Así que, eventualmente, el regalo encontró su lugar en un rincón del hogar. OH, pero tú lo valoras cada vez que lo ves. Realmente no sabes cómo poderlo disfrutar en vista de su gran valor.
Juan 3:16 es probablemente la promesa más conocida en la Biblia. ¡Con una muy buena razón! Dios nos está prometiendo vida eterna en ese versículo. ¿Podrás imaginarte un regalo más grande o una promesa más significativa que esa?
Te sorprenderá saber que esta gran promesa a veces encuentra su lugar en un “rincón espiritual” en nuestra relación con Dios. ¿Cómo puede pasar esto? Realmente de manera muy simple. Inmediatamente nos sentimos agradecidos por la promesa del cielo cuando nos convertimos pero después lo vemos como algo para “después”. Aunque la promesa del cielo es maravillosa, parece como algo bien lejano. ¿Qué tal una promesa para hallar descanso hoy o para dormir pacíficamente esta noche, o sabiduría para tomar una decisión mañana?Aquí hay una frase que te hará cambiar de parecer con respecto a esta promesa. ¡Tu vida eterna empezó en el MOMENTO en que confiaste en Jesús para tu salvación! OH, admito que nuestra vida cambiará grandemente cuando estemos en el cielo. Pero eso no cambia el hecho que se nos promete vida eterna ahora. Cuando empiezas a ver esta verdad acerca de ti diariamente, cambiará la forma en que veas la vida. Ese negocio que parece no remontar vuelo resulta siendo menos estresante. La realidad de esa enfermedad que estás enfrentando resulta siendo menos temerosa. El gozo de conocer a Dios que estará allí para fortalecerte será algo más real. Así que saca de ese rincón este concepto de la vida eterna.
Vuelve a colocar todo en su lugar si así lo quieres, pero coloca esta promesa en el centro de tu vida diaria - ¡donde pertenece!
Flia. Pennachini : "Gracias Dios por tu fidelidad y tus promesas cumplidas!!! Has prometido cuidarnos y así lo experimentamos, en todo tiempo. Hoy nuestra familia restaura el altar: acomoda algunas piedras, reaviva el fuego, y te adora ...unidos!!!!! ¡Bendito es Tu nombre!" Miércoles 8 de Julio
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