“Dad y se os dará, medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir”. Lucas 6:38
Si recientemente has viajado en una aerolínea, ¿has notado que cuando la azafata te sirve agua o jugo, el vaso plástico que te entregan sólo está lleno hasta la mitad o hasta las tres cuartas partes? Lo he notado en mis vuelos. Siempre he querido que el vaso esté lleno pero no lo pueden llenar hasta el tope porque se rebalsaría. Siempre digo en broma que las azafatas nos dan porciones miserables. DIOS NO ES ASÍ!!! Dios nunca es miserable con nosotros.
Dios no solo nos quiere dar hasta el tope. ¡¡Él quiere darnos lo máximo!! Medida buena y rebosante.
La promesa que Jesús nos dio aquí habla de la disposición de darnos de vuelta, basado en nuestra generosidad. ¿Sabías que Dios mismo mide nuestro dar? Él sabe que hemos dado y que no hemos dado. Dios es aquel que mide nuestro dar y mide el retorno basado en nuestra generosidad.
Como un comerciante generoso que entrega grandes medidas de grano, Dios quiere darnos más en retorno. Mientras damos, el retorno más grande usualmente no es material. A veces es el gozo de participar del ministerio de Cristo y de ver los resultados. Estas recompensas son dones de Dios, son el fruto de nuestro compromiso con Dios. No tenemos razón ni derecho a demandar bendiciones materiales, pero sí es interesante ver cómo Dios cuida de nosotros cuando damos.
Pregunta de Discusión Familiar: ¿Vivimos para tener…o vivimos para dar?
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Este espacio fue creado para servir, y todos somos bendecidos con los aportes que ustedes hacen. Gracias por dejarnos tu mensaje! Dios te bendice.